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Eres Libre o vives en tu propio ‘Campo de Concentración’?  

Eres libre? Piensas libremente? Eliges lo que te gusta libremente? Trabajas dónde quieres? Vives dónde quieres y con quién quieres? Opinas libremente estés dónde estés? o a veces, físicamente estás presente, pero tu mente es la que está libre, volando más allá del espacio físico que te envuelve, lejos de las personas que te rodean en ese instante y de sus opiniones, usas internet para buscar lo que no hay en tu vida, así te descubres más de una vez mirando paisajes lejanos, soñando cómo sería estar allí, mirando fotos de otros sintiendo ‘qué buena vida les tocó vivir’, o simplemente viajas a través de un libro, una película y sus protagonistas……

La reflexión de este post es consecuencia de la lectura del libro de Viktor Frankl: ‘El hombre en busca de sentido’, que relata su vida en los campos de concentración de la antigua Alemania nazi. Relata la crueldad de lo vivido por los prisioneros y a su vez, explica como incidía la vida en el campo de concentración en la mente del prisionero. Estudió la psicopatología de estos, observó como personas de constitución débil, y que habían llevado una vida espiritual profunda, parecían llevar mejor la vida en el campo que personas físicamente más fuertes. Organizaba terapias de grupo basadas en el humor, parodiando todo aquello que había en el campo por muy horrible que fuese. El hombre tiene la peculiaridad de no poder vivir sin mirar al futuro. Esto lo salva en los momentos más difíciles de su vida. La fortaleza física de los presos salía de las recargas que sus mentes hacían imaginando como sería su futuro, dónde estarían sus familiares, qué proyectos le esperaban. En el campo de concentración no estaba permitido impedirle a alguien que se suicidara. Por ello había que impedir que llegaran a dicho extremo. Para ello usó el método de psicoterapia o psicohigiene. Se le buscaba a la vida del individuo con ganas de suicidarse una meta, un fin que le diera sentido a esa existencia de sufrimiento, con ello la persona luchaba contra la adversidad del campo de concentración. HABÍA ENCONTRADO EL POR QUÉ DE SU VIDA E IBAN A SER CAPACES DE SOPORTAR CASI CUALQUIER COMO.
Demasiado interesante descubrir que lo que nos mantiene con vida pese a todo sufrimiento, es tener una visión de futuro, una ilusión, un motivo por el que nuestro cuerpo luche. Sólo un cuerpo fuerte no nos ayuda a soportar la adversidad, necesitamos una mente trabajada, ejercitada, e ilusionada para que día a día nuestro cuerpo trabaje para darnos vida física. Sí por el contrario, mentalmente has muerto, a tu piel le quedan pocas horas de color rosado.
Los presos del campo de concentración, mientras realizaban los duros trabajos físicos impuestos en condiciones extremas, usaban su mente para viajar, para situarse cerca de sus seres queridos, para sentirse libres, se veían lejos de allí, en sus hogares, en sus pueblos, al calor de la lumbre, delante de una gran comida, imaginaban los reencuentros y situaciones felices, por eso, podía verse a presos construyendo vías de tren a 20º bajo cero, sin calcetines, con calzado de diferentes números, pijamas, y siendo golpeados e insultados, pero sus caras reflejando el estado mental al que su imaginación les había llevado.
Te recuerdas en alguna situación similar? Todos estamos a veces en lugares donde no queremos estar, del que nuestra mente escapa, y aunque lo hacemos de manera inconsciente, realmente es una tabla de salvación, pero nada sano para nuestra salud: Vivir en ‘campos de concentración’. Es el momento de detectar qué lugares son, y qué personas son y ……. dirigirnos a por nuestra LIBERTAD! De buscar y seguir el verdadero sentido de nuestra vida, porque: Qué te mantiene vivo?
Después de leer este interesante libro, la vida me ha dado una gran oportunidad, diría muchas oportunidades, pero sin duda la más tierna es ayudar a mi abuelo con el ‘SENTIDO DE SU VIDA’. Aunque ya he hablado de él en muchas ocasiones, es una historia que no me canso de contar y de vivir. Hoy mi abuelo paterno con sus 93 años recién estrenados, y con una enfermedad terminal, de la que él no sabe nada. Está más ilusionado que nunca, porque vamos a terminar su libro, el libro de su vida, aquel que dejó de escribir cuando murió mi abuela hace 30 años, y ahora cuando creía que su secreto mejor guardado quedaría con él, ahora, lo comparte conmigo. Me da la oportunidad de ayudarlo y poder conocer, contado por él, toda mi historia, la de mi familia. Este ‘secreto desvelado’, sus sentimientos, le tiene la cara iluminada, y el día repleto de cosas por hacer. Cuenta a todo el mundo lo ilusionado que está, y pasa noches sin dormir pensando en su libro, en cosas, como que quizás no pueda poner una foto de él vestido de Guardia Civil, y que tendrá que pedir permiso, los tiempos han cambiado tanto, pero él no lo sabe……
Te invito a hacer algunas reflexiones:
– Qué sentido tiene tu vida? Y sí no lo tiene, porque no lo empiezas a soñar? Si está en tu mente, puede estar en tu mano.
– De qué eres prisionero? Te mereces liberarte, ya es hora.
– Puedes ayudar a alguien con su sentido de vivir? Ayudar a alguien sin duda, es la mejor opción para ser feliz.
‘QUIEN TIENE ALGO POR QUÉ VIVIR, PUEDE SOPORTAR CUALQUIER COMO’. Nietzsche.
Gracias si has llegado hasta aquí, y si la lectura te ha resultado valiosa y te ha hecho pensar, me encantaría que lo compartieses conmigo. Me ayudaría mucho para mejorar y continuar.  
Feliz búsqueda de sentido.

Un comentario en “Eres Libre o vives en tu propio ‘Campo de Concentración’?  

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